miércoles, 4 de enero de 2023

Matilda

 Me ha encantado el musical de Matilda, la interpretación, la historia es más apegada, y sobre todo me ha revivido vivencias del pasado, más que nada mi infancia de buena manera, cuando he de decir que es imposible que eso pase a estás alturas, pero paso.


Había olvidado a aquella niña sentada en una casa enorme, solitaria, llena de peluches, muñecos coleccionables, polly pockets, barbies, personajes de Pokémon, entre otros cientos más de juguetes para llenar el vacío. Contaba historias, historias renacidas por libros, cientos de libros coexistentes en aquel espacio, una silla que amaba, llena de almohadas y giraba en si misma, para aquella época 1995, cotizada y especial. Las historias, ¡AH!, qué puedo decir, amaba mis historias, llena de desastres naturales, magia, transformaciones, mundos inexplorados, miedo a lo desconocido, valientes personas que no se escondían ante cualquier oportunidad de aprender algo nuevo. Me revivió una parte mental que creía muerta, mi pequeña imaginación dio un brinco al aire y dijo, "aquí estoy, continuemos".


Es lo que pienso hacer. Me siento optimista, con esperanza e ilusionada por todo lo bueno que está pasando por encima de todo lo malo. Vamos por buen camino, es un gran año, mucho que ver, mucho que coleccionar, mucho que hacer, tengo que trabajar por ello y por mí. No era mi culpa después de todo y tampoco estuve tan sola después de todo.

 Por una pequeña entrada estoy siendo egoísta,  y se siente bastante bien.


Después de todo soy un gato, me he aprendido a independizar casi del todo, y me quedan un par de vidas que gastar, como siempre digo, el mundo no es tan malo, y aunque me deje llevar por el mundo, estoy feliz de que haya sido así y de ninguna otra manera podría imaginar una yo diferente.