miércoles, 18 de enero de 2017

Vamos a olvidarnos de la edad y las mentes resplandecientes

Me dijo...Bueno no es que me haya hecho una proposición de olvidarnos del tiempo, de la edad o cosas por el estilo, esto más bien es confusión, le pregunte a un amigo que edad tenía pues después de cuatro años yo no tenía idea; a lo que él simplemente no se acordaba.

¿Cómo puede alguien olvidar su edad?, claro que es algo que puedo entender, pero mis circunstancias son distintas a él, yo tengo muy mala memoria por una enfermedad que me a mis catorce años. En fin. Me llena de curiosidad mi amigo, pero siempre termina por responderme de diferentes maneras, maneras que me gustan, pero que no me ayudan a entenderlo y apesar de eso, entiendo el mundo en el que vive, más bien que compartimos.

En fin... mi filosofo favorito estaba ausente en estos meses o más bien era yo quien estaba ausente, como sea, añadí una historia de la cual me recordaron anoche, en mi familia se usaba mucho la frase "hierba mala nunca muere" cuando se insultaban o se despedian del otro por joder, a lo que yo tenía alrededor de 5 a 7 años y tome la frase en otro sentido, pensando que cuando alguien moría era bueno, pues ya no es malo y pudo morir, así que ninguna muerte de algún familiar me afecto, ni nada por el estilo, a mi escasa edad de 24 años comprendí mejor el significado de la muerte y sus efectos, que inocencia la mía, pero me pregunto si los demás tuvieran los mismos pensamientos que tenía en mi infancia, creo que hubiera evitado muchos problemas, incluso actualmente, pero ahora puedo usar mejores palabras para expresarme y explicarme del porque pienso de aquella manera. 

En fin, aún escribo sobre Walter, ya no se ni de que o sobre que, pero aquí sigo, espero en un año más pueda decir que lo supere, aunque lo veo más ahora como un, debo aceptarlo, él se fue. (¿o yo lo hice?) 

Y aunque  mi amigo me dijo que tengo un resiliente amor no solo por él, si no de muchas personas más, no sabe cuanto dudo de esa frase porque me hizo falta tanto valor, me hizo falta tantas palabras, que aún me arrepiento.
Y me voy diciendo lo mismo de siempre. Te extraño Walter, y no quiero que vuelvas, pero ahora añadire a alguien que conocí, mi Angel podría decirse, o mi demonio, el de las pesadillas que invade con Morfeo a mi mente sin dejarla descansar; Angelo, espero que vuelvas. 


Si me pregunta mi mente sobre la ultima vez que hablamos, no, ya no puedo recordarla pero si recuerdo el peor momento que tuvimos y me gustaría finjir que no fue así, que no me pediste cosas imposibles y que yo me fui sin decir adios, ni siquiera volteabas a verme después, era como si hubieramos desaparecido y fue horrible, es terrible pasar más de tres, cuatro, cinco años de está manera, pero espero que estes feliz en caso de que te enteres de mi malestar, que al final si nacio un arrepentimiento y mi miedo es constante, pecaminoso e incluso contagioso. W.

No hay comentarios:

Publicar un comentario